Seguro de coche a todo riesgo o a terceros: cómo elegir

Es una de las preguntas que más nos hacen al contratar o renovar un seguro de coche. La respuesta honesta es que no hay una opción mejor en general, depende del vehículo y de cómo lo usas.

La diferencia real entre ambos

El seguro a terceros cubre únicamente los daños que le causas a otras personas o vehículos; es la cobertura mínima que exige la ley para circular. El todo riesgo cubre además los daños de tu propio coche, sea o no culpa tuya, y suele incluir robo, incendio y rotura de lunas desde el primer día. Entre medias existe el terceros ampliado, que añade algunas de esas coberturas sin llegar a cubrir los daños propios por accidente.

Lo que de verdad decide cuál te conviene

No es tanto una cuestión de gustos como de números: lo que pagas de más por el todo riesgo tiene que compensar frente al valor real del coche hoy, no el que tenía cuando lo compraste. Un coche nuevo, de gama alta o que todavía estás pagando suele justificar el todo riesgo, porque un siniestro grave te supondría un desembolso importante. Un coche con bastantes años y un valor de mercado bajo rara vez lo justifica: ahí compensa más un terceros ampliado.

También influye dónde aparcas habitualmente. Si dejas el coche en la calle en una zona con más robos o vandalismo, la cobertura de robo e incendio del todo riesgo o el terceros ampliado pesa más que si lo guardas siempre en garaje.

Tu historial también cuenta

El sistema bonus malus premia con descuento a los conductores que llevan años sin dar partes, y penaliza a quien acumula siniestros. Si tienes un buen historial, un todo riesgo con franquicia puede salir mucho más razonable de lo que imaginas, porque la franquicia baja la prima sin que pierdas la cobertura de los daños propios.

Qué cubre exactamente el seguro obligatorio

El seguro a terceros, en su versión mínima legal, cubre la responsabilidad civil: los daños personales y materiales que le causas a otros si tienes un accidente del que eres responsable. La ley fija unos límites máximos de indemnización muy altos -70 millones de euros para daños personales y 15 millones para daños materiales-, pensados para cubrir incluso los siniestros más graves. Circular sin este seguro no es una opción: la multa va de 601 a 3.005 euros, y además las autoridades pueden inmovilizar el coche hasta que acredites que lo has contratado, o retenerlo hasta tres meses si hay reincidencia.

El terceros ampliado, el término medio

Entre el terceros básico y el todo riesgo hay una tercera opción que a veces se pasa por alto: el terceros ampliado. Mantiene la cobertura de responsabilidad civil y añade algunas de las garantías que más se usan en el día a día, como rotura de lunas, incendio, robo y asistencia en carretera, sin llegar a cubrir los daños propios por un accidente del que tú seas culpable. Para un coche de varios años, sin financiar y sin un valor muy alto, suele ser un punto intermedio razonable: más protección que el básico, sin pagar lo que cuesta un todo riesgo completo.

Qué es la franquicia y por qué puede interesarte

La franquicia es la cantidad que asumes tú de tu bolsillo antes de que entre a pagar la aseguradora en un siniestro de daños propios; por debajo de esa cifra, el coste corre de tu cuenta, y por encima, lo cubre el seguro. Un todo riesgo con franquicia suele costar bastante menos que uno sin ella, porque trasladas a la aseguradora solo los siniestros más caros. Si tienes un buen historial de conducción y no esperas golpes menores frecuentes, puede salir a cuenta: pagas menos cada mes a cambio de asumir tú los daños pequeños.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cambiar de modalidad de seguro a mitad de póliza?

Normalmente no durante la vigencia del contrato, salvo que la aseguradora lo permita expresamente; lo habitual es esperar a la renovación anual para pasar de terceros a todo riesgo o al revés. Si tu situación cambia de forma importante -compras un coche nuevo, por ejemplo-, merece la pena consultarlo igualmente, porque algunas compañías sí permiten ajustar la cobertura antes de tiempo.

¿El todo riesgo cubre siempre aunque la culpa sea mía?

Sí, esa es la diferencia clave frente al terceros: el todo riesgo cubre los daños de tu propio coche aunque el accidente sea culpa tuya, algo que ninguna modalidad de terceros incluye. Aun así, conviene revisar las exclusiones de la póliza -conducir bajo los efectos del alcohol o sin carnet en vigor, por ejemplo, suelen dejar sin cobertura incluso un todo riesgo.

¿Vale la pena el todo riesgo para un coche de más de diez años?

En la mayoría de los casos, no. Si el valor venal del coche es bajo, la indemnización que recibirías por un siniestro total no suele compensar la diferencia de prima que pagas cada año frente a un terceros ampliado. Es uno de los cálculos que más conviene revisar antes de renovar, porque la prima no siempre baja al mismo ritmo que el valor real del vehículo.

Si te ha servido esta guía, quizá también te interese ver cuándo necesitas realmente un seguro de vida y qué mirar antes de contratar un seguro de hogar. Si prefieres que lo gestionemos nosotros, consulta nuestro servicio de el seguro de coche en Getafe.

Si quieres que lo comparemos por ti

En Sofer Gestión miramos tu caso concreto antes de recomendarte una modalidad u otra: el coche, cómo lo usas y tu historial, no una tarifa estándar. Si estás en Getafe y quieres que revisemos tu seguro de coche, escríbenos sin compromiso.

Escrito por el equipo de Sofer Gestión, gestoría en Getafe.

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